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Revuelto de bacalao con algas y aceitunas





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Ingredientes para cuatro raciones:


8 huevos
1 lata de algas (de las que llaman lechugas de mar)
200 gramos de bacalao
1 docena de aceitunas negras, a ser posible de las pequeñas

Elaboración:


Como es preceptivo, el bacalao debe desalarse dos días antes. En este caso se pueden comprar un media sal, o incluso unas migas, porque va a ir desmenuzado, y nos podemos ahorrar unos duros, aunque, bien mirado, la verdad es que es el chocolate del loro, y donde esté un buen Feroe, que se quiten las miserias.
Como vamos a usar algas de lata, estas se deben lavar un poco para quitar conservantes, y luego poner a secar sobre un paño.
En una sartén ponemos los ajos cortados en láminas a freír en aceite de oliva virgen y, antes de que empiecen a tomar color, añadimos el bacalao desalado y partido en trocitos,
Se rehoga todo bien y se añaden las aceitunas negras cortadas en tiras (para quitarles el hueso).
Se sigue rehogando a fuego suave y se incorporan las algas, que como estarán más o menos secas, no saltarán.
A continuación, y esto ya debe hacerse al momento de comer, se añaden los huevos, previamente cascados en un bol, pero sin batir.
A partir de aquí hay que tener un poco de habilidad para remover todo el conjunto sin romper las yemas. De esta forma podemos ir cuajando las claras, pero sin terminar el plato.
Cuando las claras estén bien cuajadas, rompemos las yemas, y seguimos revolviendo hasta lograr el punto de jugosidad deseado.
Esto se hace así porque a nadie le gusta la clara cruda. Sin embargo, a todos nos gusta mojar en las yemas, y con esta técnica se logra una gran cremosidad, pero sin riesgos de encontrar restos de clara transparente.
Se debe servir bien caliente, y sobre rebanadas de pan frito resulta un puntazo.




 
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